cero tolerancia a la violencia de género

Concepto y alcance del derecho humano a la educación para la sexualidad

Publicado: 2010-11-13

Las Directrices Internacionales de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) sobre educación sexual la definen como un “enfoque a la enseñanza sobre el sexo y las relaciones que resulte apropiado a la edad, relevante culturalmente, y proporcione científicamente información precisa, realista y sin prejuicios. La educación sexual proporciona oportunidades para explorar los valores y actitudes propios y la construcción de la toma de decisiones, habilidades de comunicación y reducción de riesgos sobre muchos aspectos de la sexualidad”.

En igual sentido, el Relator Especial considera que el placer y el disfrute de la sexualidad, en el marco del respeto a los demás, debiera ser una de las perspectivas buscadas por la educación sexual integral, desterrando visiones culpabilizadoras del erotismo que restringen la sexualidad a la mera función reproductiva.

Para que sea integral, la educación sexual debe brindar las herramientas necesarias para tomar decisiones en relación con una sexualidad que se corresponda con lo que cada ser humano elige como proyecto de vida en el marco de su realidad. Para ello resulta crítica la educación sexual que se recibe en la niñez y en la juventud. De hecho, quienes toman decisiones en el plano de la educación oficial deberían considerar la educación sexual como un medio imprescindible para fortalecer la educación en general e incentivar la calidad de vida. Como se ha dicho, la educación para la sexualidad “es una parte esencial de un buen currículo”.

Aunque se trate de evitar, lo cierto es que las personas siempre somos informadas sexualmente, por acción o por omisión, por vía de las escuelas, de las familias, de los medios de comunicación, etc. De esta forma, la decisión de no brindar educación sexual en los centros de enseñanza supone optar por una forma omisiva de educación sexual, que deja a las niñas, niños y adolescentes librados a su suerte en cuanto al tipo de conocimientos y mensajes, generalmente negativos, que reciben sobre la sexualidad. Cuando no se proporciona educación sexual de manera explícita, en la práctica educativa predomina el denominado currículo oculto, con su potencial carga de prejuicios e inexactitudes, sobre los que no hay crítica ni control social o familiar posible.Introduce el tema del derecho a la educación sexual en Asamblea General Naciones Unidas

El Relator Especial Vernor Muñoz

Fuente: Naciones Unidas

Asamblea General.

23 de julio de 2010.

Sexagésimo quinto período de sesiones


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Alianza por la Educación Sexual Integral ¡Sí podemos! Alianza conformada por Movimiento Manuela Ramos, Amnistía Internacional, Inppares, Lundu, CMP Flora Tristán, Fovida, Prosa, Redess Jóvenes, Apropo, Kallpa, Red Interquorum Lima, Movimiento el Pozo, Colecti


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¡La educación sexual integral SÍ me importa!

¡La educación sexual integral SÍ me importa!